Buscar
  • Susan Verdiguel Anzures

Inteligencia Artificial: ¿Dónde está el papel de las mujeres en América Latina?

La falta de representación de mujeres en el campo de la IA esta haciendo, que esta tecnología siga los patrones y estereotipos de una sociedad sesgada con problemas sociales muy particulares para la región de América Latina -como son violencia de género, discriminación, brechas de oportunidades, o brechas digitales,- la IA debe ser inclusiva, diversa y equitativa; centrada en el ser humano respetando sus derechos y su integridad.

En los últimos años cada vez más personas, grupos u organizaciones han comenzado a trabajar en temas que antes no se tomaban en cuenta. Ejemplo de ello, es la nueva consciencia que se está teniendo sobre el cambio climático, el racismo, el respeto a la mujer e incluso los problemas de desigualdad social. Si bien, en las últimas décadas han existido grandes logros e iniciativas a nivel global para que no sea tan evidente que vivimos en una sociedad dominada por hombres, -llámese, los avances de los derechos de las mujeres como son, los derechos laborales, el derecho a votar, la representación en la política, entre otros-. Hasta ahora, habían sido generaciones tras generaciones de mujeres que se han visto totalmente privadas de gestionar y tomar sus propias decisiones.


Según el estudio Global de Género del Foro Económico Mundial (2020) sólo el 22% de los profesionales de la inteligencia artificial (IA) a nivel mundial son mujeres en comparación con el 78% que son hombres. Las brechas de género dentro de la Inteligencia Artificial, representan la brecha de habilidades tecnológicas dentro de las áreas de STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). En una sociedad sesgada con bastantes problemas en cuanto a género, como son discriminación, violencia, brecha de salario, brecha de oportunidades, entre otros. Y que la misma segregación en la educación ha contribuido a que esté muy marcada la diferencia entre las tareas y deberes de mujeres y hombres. Es evidente de que en el mundo de los negocios o la tecnología representan un porcentaje muy bajo a comparación con el porcentaje de hombres inmersos; como consecuencia, se ha dado apertura a que este sea un campo totalmente masculino, no se está generalizando, pero en la mayoría de los casos está llevando a que las mujeres que estén inmersas en este tipo de sectores tengan que masculinizarse para poder competir y tener voz en el mercado laboral.


Mujeres en Inteligencia Artificial para Latinoamérica


La brecha en la participación laboral en América Latina y el Caribe es una de las más altas del mundo (BID 2019), uno de los principales desafíos que siguen enfrentando las mujeres es la expectativa y los estereotipos sociales y culturales sobre su papel como principales cuidadoras del hogar, es decir, se piensa que el rol de las mujeres es cuidar, y el de los hombres construir. Así como, dentro del mercado laboral para la región de latinoamérica las mujeres trabajan en áreas de baja remuneración, contribuyendo aún más a la brecha salarial, como resultado, las mujeres en la región ganan entre un 5% y un 30% menos que los hombres con el mismo nivel educativo (BID 2019).

Por otro lado, un estudio reciente (Element 2019) establece que el 18% de las personas que participan en las principales conferencias de IA, son mujeres. Otro estudio, hizo un análisis de 34 países y encontró que solo el 25,4% de las publicaciones sobre IA tienen coautoría de por lo menos una mujer. Para Latinoamérica, solo Argentina ( 34%), México (27%) y Brasil ( 26%) se encuentran dentro de los primeros 34 países donde las diferencias de género en la participación en publicaciones sobre IA son menos marcadas. Argentina ocupa el primer lugar en cuanto a proporción de publicaciones de IA donde se contempla a una mujer como autora (15%).

La discriminación de mujeres en distintas áreas y puestos laborales ya esta siedo aprendida y adoptada por sistemas autónomos inteligentes; un ejemplo de ello, han sido los sistemas diseñados para “facilitar y agilizar “los procesos de contratación. Además si hablamos del ecosistema en la región, según el índice de disponibilidad de la Inteligencia Artificial en los gobiernos (2020) un reporte de Oxford Insights, los países latinoamericanos se posicionan a partir del lugar 42 con Uruguay en la más alta posición, seguido de Chile y Colombia. Esto puede interpretarse en que existen tanto oportunidades importantes como riesgos a resaltar para la región. Y sobre todo destaca que se podría tener consecuencias sociales importantes, considerando la desigualdad estructural y el déficit democrático y por ende desarrollar sistemas de IA que fomenten aún más la desigualdad de las personas en cuanto a raza, nivel socioeconómico, edad, nivel de estudios, sexualidad, etc.


Inclusión de las mujeres en el campo de la IA


En la era de la automatización para las mujeres se presenta un panorama más retador que para los hombres; aproximadamente entre 40 y 160 millones de mujeres necesitarán hacer una transición en su trabajo para el 2030. Se dice que las habilidades más importantes para esta nueva era son las habilidades blandas, es decir, las habilidades que conjuntan lo social y cultural como la comunicación afectiva, el liderazgo, el trabajo en equipo, y todo lo que engloba el trato con seres humanos, y las mujeres llevan ventaja al tener más desarrollado el don de estas habilidades. Pero, para que esta transición se pueda hacer a la par que se mitiga la pérdida masiva de trabajos, las mujeres necesitan adquirir nuevas habilidades tecnológicas, es decir habilidades blandas.


La inteligencia artificial es un campo “relativamente nuevo”, pero aún y con eso, los patrones sociales continúan, tales como son asistentes virtuales con voz de mujer, en donde le tienes que dar instrucciones para que realice una tarea, por otro lado, tenemos sistemas de IA “inteligentes” tomadores de decisiones con nombres masculinos. Estamos entrando en una nueva era con la apertura del desarrollo exponencial de nuevas tecnologías emergentes, sin embargo, los problemas conllevados por los sesgos humanos se han visto reflejados en la aplicación de estos sistemas.


Si bien es cierto, la era de la automatización ya forma parte de nuestras vidas y el tipo de habilidades que desarrollen tanto las mujeres como los hombres va a influir en la forma que podrán ser integrados e incluidos en los trabajos del futuro. El papel de las mujeres es clave para poder construir una herramienta tan poderosa como esta, que sea en beneficio del bien social. Así como organizaciones, instituciones y gobiernos que contemplen la importancia de construir marcos éticos y regulatorios para un futuro inclusivo donde desarrollemos IA responsable.


El papel de GENIA para esta nueva era

Hoy en día ya se ha hecho suma de esfuerzos enfocados a cómo la IA puede ser desarrollada y aplicada de forma que respete los derechos y la integridad de los seres humanos; para la región hace falta una contribución más efectiva para lograrlo de manera que pueda ser viable para la sociedad latinoamericana. Aún así, América Latina como región de países con economías emergentes, tiene el potencial de poder aprovechar el uso de la IA, a pesar de los obstáculos tanto sociales, culturales y por supuesto económicos, ya que dentro de los retos más sobresalientes es la falta de inversión por parte de los gobiernos, la falta de investigación y la falta de recursos en la industria que ha marcado una limitante para que la región se posicione y juegue un papel dentro de la nueva era.

Sabemos que hace falta una estrategia o un enfoque coherente para esta tecnología. Por ello, GENIA tiene un papel fundamental en poder aportar a la construcción de una región latinoamericana más inclusiva y diversa, aprovechando el poder del aprendizaje automático y la “deep tech”, a través de una red de laboratorios de I+D de IA llamada #YoSoyFuturo, además de contribuir a impulsar la adopción de esta tecnología en la región sin dejar a nadie atrás.

Parte de la misión de GENIA, es la importancia que las mujeres puedan estar inmersas en la investigación, el desarrollo, la arquitectura, el despliegue y todo el proceso dentro de los sistemas de IA. Contribuir a la falta de representatividad de las mujeres y cerrar esta brecha, es uno de los pasos claves para el desarrollo de sistemas de IA que sean inclusivos, no sólo en cuestiones de género, sino también en cuando de diversidad cultural y social. Esto puede sumar a que Latinoamérica implemente iniciativas y proyectos de gran escala que tengan visibilidad a nivel global, a que haya un avance en acuerdos y cooperación entre países latinos y una apertura al incremento de soluciones locales que pueda fomentar el desarrollo de talento y tecnología patentada.

El ser una sociedad inclusiva, impulsa la mitigación de las consecuencias generadas por sistemas y decisiones sesgados, además de que fomenta la democratización del conocimiento haciendolo más accesible. GENIA comprende que para que las mujeres se unan al mundo de las tecnologías emergentes es importante el inspirarlas y empoderarlas, pero este trabajo debe ir más allá. Este es un trabajo en la que todos deben ser partícipes para poder construir un futuro mejor, sabemos que la IA no es el problema, si no como los seres humanos la están desarrollando. Existe un riesgo muy real de que, en lugar de resolver el problema del sesgo de género, la IA solo lo resalte aún más. Es probable que la IA amplíe estos sesgos, en lugar de reducir la brecha de género, a menos que tomemos medidas ahora y eso es parte de lo que se está haciendo con GENIA.

Un enfoque horizontal entre alianzas estratégicas como lo son gobierno, educación e industria es necesario para aumentar la conciencia colectiva y una mejor comprensión de la IA para facilitar confianza y una adopción más rápida. Tener perspectivas más amplias sobre los diversos requisitos de los usuarios y definir los desafíos para abordar el uso de la IA ayudará a cambiar la percepción de cómo funciona. Necesitamos aportar todas las perspectivas y disciplinas al estudio, diseño y desarrollo de la IA. Esto incluye a los que están fuera de los roles específicos de ciencia y tecnología, como filosofía, resolución de problemas, ética, educación y más áreas de aprendizaje.

Es de suma importancia que la creciente representación de las mujeres en la fuerza laboral del presente y del futuro no esté limitada solo a unos pocos sectores tradicionalmente conocidos como “femeninos” como las organizaciones sin fines de lucro, la atención médica, la administración y la educación; es un requisito establecer nuevos estándares en otros sectores. La inclusión de las mujeres debe garantizarse en nuevos campos, incluidos el software, la ingeniería y los servicios de TI, así como en áreas tradicionalmente dominadas por los “hombres”, como las finanzas y la manufactura. Esto contribuye a garantizar que la IA se desarrolle de la manera más inclusiva posible y que los beneficios se compartan equitativamente independientemente del género, la raza, la etnia, etc.


# Te invitamos a leer la entrada de Susan Verdiguel Azures todos los días 21 de cada mes!


18 vistas
Enlaces
Síguenos
  • LinkedIn - GENIA
  • YouTube - GENIA
  • Instagram - GENIA
  • Twitter - GENIA
  • Facebook - GENIA